
"Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a media noche, en un tren distinto del que había anunciado y no me esperaba nadie.
Era la primera vez que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche."
(Nada, Carmen Laforet.)




